lunes, 7 de abril de 2014

¿Por qué se regalan huevos de pascua?


Se acerca Semana Santa, un agradable fin de semana largo para disfrutar en familia. Estos tres días (viernes, sábado y domingo) se celebra en el mundo cristiano todo el proceso llamado "la pasión de Cristo" que corresponde a los últimos días de vida de Jesús, desde la última cena hasta su resurrección. Todo se entiende bastante bien pero, ¿Por qué se regalan huevos de chocolate el día domingo? y más intrigante aún ¿Por qué lo hace un conejo?
Antiguamente, para celebrar Semana Santa, los cristianos practicaban el ayuno, que consiste en que no se pueden comer huevos ni carne durante los cuarenta días previos al Viernes Santo, periodo al que llaman "cuaresma". Obviamente justo antes de esa etapa de celebración organizaban un carnaval donde se hartaban de comida y asi ahorrar unas cuantas calorías para el ayuno.
Cómo es lógico, las gallinas durante el tiempo de cuaresma aún seguían poniendo huevos, por lo que iniciada la Semana Santa, tenían huevos por montones. Una manera de deshacerse de ellos era regalando éstos huevos a los niños y para que fueran más atractivos los pintaban de distintos colores. Con el tiempo los cristianos ya no realizaban el ayuno como al principio pero la costumbre de regalar huevos, los cuales se modificaron y comenzaron a hacerse de mazapán y chocolate, se mantuvo en el tiempo, hasta hoy donde es ya una costumbre masificada y comercial (es cosa de entrar a cualquier supermercado y darse cuenta de ello).
Versión equivocada de la
historia.
Me imagino que en esta parte de la lectura se preguntarán en que momento el conejo se transforma en protagonista. La "culpa" de ésto lo tiene una leyenda escrita en Francia que narra la historia de un conejo que quedó atrapado en la cripta de Jesús cuando fue enterrado y se preguntaba por qué era tan querido viendo a todas las personas que lo lloraban. Luego éste conejo presenció la resurrección de Cristo dándose cuenta que se trataba de el Hijo de Dios. Como no podía hablar se le ocurrió, para demostrar al mundo la alegría del milagroso acto, comenzó a regalar huevos pintados, acción que siguió realizando todos los años el Domingo de Resurrección.
Cabe destacar que tanto el conejo como el huevo son símbolos usados por muchas culturas (incluso algunas muy antiguas como los egipcios) para venerar la fertilidad y la vida, así que no es raro que hayan sido utilizados para este momento tan especial para los cristianos.

Abrazos.