martes, 18 de febrero de 2014

Un número primo especial...

Espiral de Ulam

Un número primo se define como un número natural mayor que uno, que posee exactamente dos divisores, el 1 y sí mismo. Según la definición dada los números primos menores que 100 son:

2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 
23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 
59, 61, 67, 71, 73, 79, 83 y 97


Pero quiero destacar uno de estos números, aunque todos tienen características que lo hacen único, el 73 tiene una particularidad muy especial.
Si se fijan el número 73 ocupa el vigésimo primer puesto, es decir, el lugar número 21. Si invertimos el orden de 21 se obtiene 12, y si nos fijamos en el número que ocupa el duodécimo lugar es... ¡El 37! (el 73 invertido).

Pero esto no queda acá. Si transformamos el número 73, que está en sistema decimal, al sistema binario (que lo puedes hacer fácilmente acá) se obtiene el número 1001001 que al invertirlo es ¡El mismo! ¿Alguien recuerda cómo se llaman estos números? Sí, palíndromos. 

Bonnus Tracks: La imagen corresponde a la espiral de Ulam que está relacionada con los números primos, para más información clic acá.

domingo, 16 de febrero de 2014

Flappy Bird...

Dong Nguyen es el nombre del vietnamita creador del juego para tablets y smartphones que más sonaba en el último tiempo pero que por razones más que humanitarias lo eliminó de las páginas de descarga, tanto de Google Play como de la App Store.
Falppy Bird, trataba de un pájaro que tenía que desplazarse entre tubos verdes sin chocar, teniendo sólo una vida para tratar de avanzar lo más posible y así lograr más puntaje. En un entorno simple, pixelado, muy retro y muy parecido al entorno del gran Mario Bros de Nintendo, Flappy Bird logró más de 50 millones de descargas y le generaban a Dong ingresos diarios superiores a 25 millones de pesos por conceptos de publicidad.
"Ya no puedo más con esto" escribió Dong en su cuenta de twitter tratando de explicar por qué daba de baja a una mina de oro. "Mi intensión era crear un juego que fuera entretenido y que no lo usaran por más de 10 minutos, pero este se fue de las manos y se volvió simplemente MUY ADICTIVO" dijo en una entrevista para un medio internacional. Además la fama parece que no le gustaba (llegó a tener una entrevista con el primer ministro de su país y no podía caminar tranquilamente por su barrio) así que por estas razones decidió eliminar el juego para siempre, aunque las malas lenguas dicen que también temía una demanda del gigante Nintendo por el parecido del entorno gráfico.
Los que alcanzaron a instalar el juego podrán seguir usándolo sin problemas por ahora y fue tanta la conmoción de no poder descargarlo más que incluso algunos comenzaron a vender sus teléfonos con el juego cargado por precios irracionales.
En los últimos días han aparecido en la red una infinidad de copias de Flappy Bird que deben tener cuidado ya que muchas tienen virus y troyanos escondidos al momento de descargarlos. Para PC una de las imitaciones que más me ha gustado se llama "Flappy Bird Math", La idea es la misma que la original (aunque es un poco más lento) pero tiene la dificultad de que hay que escoger el lugar correcto para atravesar los tubos con una multiplicación. A ver como les va.
Abrazos

miércoles, 5 de febrero de 2014

El chofer de Einstein...

Varias veces he leído en distintas páginas de ciencias y curiosidades una historia, que involucra al gran físico Albert Einstein, que no se tiene certeza de su veracidad pero que no deja de ser entretenida. Lean y disfruten:

Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su teoría de la relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer.

Después de varios días de viajes, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.

"si quiere", le dijo al chofer, "le puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra".

Einstein le tomó la palabra y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió el engaño.

El chofer expuso la conferencia que había oído muchas veces a Einstein. Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin embargo tuvo un golpe de inspiración y le contestó: 

"La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chofer, que se encuentra al final de la sala, se la responda"

Abrazos.