jueves, 19 de diciembre de 2013

ADN, probabilidades y ancestros...


 
Según la teoría de la evolución de Darwin el hombre tal y como lo conocemos hoy desciende de alguna raza de primates africanos. Otras teorías hablan de razas reptiloides que evolucionaron en los humanos actuales e incluso de que nuestros primeros representantes en la tierra son de origen extraterrestre (otras un poco más descabelladas hablan de que un ser superior nos creó del barro en un jardín paradisíaco). Sea cual sea la teoría que crean existen elementos biológicos que son innegables. Uno de ellos es el ADN.

Ácido desoxirribonucleico (ADN) es una molécula que está en todas las células y contiene la información genética que controla todos los procesos vitales de los seres vivos. Es el componente químico primario de los cromosomas y el material del que los genes están formados. Tu estatura, color de piel, forma del cuerpo, tipo de voz, color de ojos, tamaño de pies y manos, todo estaba dispuesto en tu ADN desde que comenzaste a formarte. Este ADN es como si cada uno tuviese un alfabeto que posee sólo 4 letras: A, T, C y G (que son las iniciales de Adenina, Timina, Citosina y Guanina) ordenados en una doble espiral donde cada una de las "tiras" tiene escrita largas cadenas de estas 4 letras con la particularidad de que si en una de las tiras, en un lugar determinado hay una letra A, entonces en el lugar correspondiente de la otra tiene que haber una T, y si hay una C, entonces en la otra tiene que haber una G.

Alrededor del año 2003, se dio término a un proyecto llamado "Proyecto genoma humano" (HGP según su sigla en inglés) cuyo objetivo era identificar y estudiar los, aproximadamente, entre 20.000 y 25.000 genes del genoma humano y determinar las secuencias de las poco más de 3 mil millones bases nitrogenadas que tenemos (para serles franco no entendí mucho esta parte pero queda claro que se estudiaron en detalles estos genes). Una vez que se identificaron nuestros genomas comenzó la carrera por determinar y conocer quienes fueron nuestros antepasados,es decir, con quienes compartimos genes.

Los científicos (matemáticos y biólogos) que hicieron este estudio descubrieron una porción de ADN muy particular:

TTTAATTGAAAGAAGTTAATTGAATGAAAATGATCAACTAAG

 Es como una palabra de 42 letras. ¿Pero que tiene de especial esta secuencia de 42 bases?
Precisamente, después de un arduo trabajo matemático y computacional de "alineación" de las secuencias, ésta tira se encontró en el ADN de los siguientes vertebrados hasta ahora: Hombre, chimpancé, ratón, rata, perro, pollo, rana, pez cebra, pez fugu y tetraodón (que es un tipo de pez).

Ya ¿y?
Ahora aparece la matemática. La probabilidad de que esto ocurra (que esta misma secuencia aparezca en el ADN por azar) es, según a un modelo de evolución de Jukes-Cantor,  de una en 10^50 posibilidades, es decir, aproximadamente:

0,000000000000000000000000000000000000000000000001%

¿Qué conclusión podemos sacar de esto?
Este es un primo que vive en
europa.
La respuesta es bien increíble. El hecho de que la probabilidad de que los vertebrados mencionados tengan una parte de la secuencia genética idéntica es tan baja es que podemos concluir que por lo menos, estos 10 mencionados, incluyéndonos, tenemos un antepasado común que nos heredó esa secuencia. 

Si, somos familiares de perros, ranas, peces, pollos, ratones y por supuesto, chimpancés.  





Abrazos.

Inspiración: Libro Matemática ¿Estás ahí? de Adrián Paenza.